domingo, 20 de agosto de 2017

VOLKÁN, CON K DE KOSTRA.

VOLKÁN, CON K DE KOSTRA


Parinacota (6.348m.) y Pomerape (6.282m.), dos volcanes que están en nuestra lista.


Chavales!!, Seguimos vivos!!

Ya hemos vuelto de nuestras andanzas por los Andes, un año más, y ya van 3 por allí, creo que para el año que viene tocará cambiar de aires, ya os iremos informando.


Pero vayamos al grano y os comentaremos nuestras aventuras de este año, nuestras ascensiones, nuestros divertimientos..., nuestras kostritudes básicamente.

Como siempre, lo haremos de una manera aburrida, lenta, coñazo, pero con estilo, comentando la mayoría de los pequeños detalles, para que si queréis hacer un viaje similar por estas tierras, que no os engañen los timadores que hay por allí, que son varios.

DISFRUTAD!

Resumen de días:


21 de Agosto de 2017: Salida de Madrid (España), llegada a Lima (Perú), y búsqueda de un hotel...


22 de Agosto de 2017: Búsqueda de una tienda de montaña en Lima..., nos vamos a Arequipa.

23 de Agosto de 2017: Primer día en Arequipa. Búsqueda de hotel y noche arequipeña.

24 de Agosto de 2017: Resaca en Arequipa, día perdido.

25 de Agosto de 2017: Primer intento al volcán Misti (5.822m.), sin haber aclimatado.

26 de Agosto de 2017: Bajamos del Misti.

27 de Agosto de 2017: Día de descanso total en Arequipa.

28 de Agosto de 2017: Vamos en autobús a Puno.

29 de Agosto de 2017: De Puno, nos dirigimos en autobús a La Paz (Bolivia).

30 de Agosto de 2017: Día entero en La Paz viendo cosas.

31 de Agosto de 2017: Segundo día de aclimatación en La Paz

1 de Septiembre de 2017: Abandonamos La Paz y comenzamos la ascensión al Chacaltaya (5.435m.)

2 de Septiembre de 2017: Cima del Chacaltaya (5.435 m.)

3 de Septiembre de 2017: Continuamos la marcha hasta la base del Huayna Potosí (6.088 m.)

Continuará...



CUADERNO DE VIAJE


21 de Agosto de 2017:


Las 6:00 de la mañana y arriba. Raúl por un lado, Antonio y Luis por otro. Ángel, el 4º kostra. Este año toca el estreno de dos kostras nuevos. Raúl ya fue presentado. De Ángel decir que se apuntó en última instancia y viene a chustear y kostrear 5 días. Iremos los 4 juntos a Arequipa y luego Ángel tirará por su cuenta hacia Cuzco y Gringolandia. Los Kostras somos así, sobre todo los hermanos Mansilla, es decir si quedamos a las 7:15 para llegar a las 8:00, salimos a las 7:45. Eso sí, llegamos a las 8:00 al aeropuerto. Puntuales. A Luis le hacen un control aleatorio, sí, aleatorio por mis cojones. Aleatorio entre dos, Antonio o Luis. Esta vez le tocó a Luis. El avión una jodida basura. Sólo películas, y encima en inglés..., una tele jodida, vamos, un cachondeo, sin olvidar los baños atascados. Antonio sobando mil horas. Ángel, 3.000. Luis un poco y Raúl Zolpidén, y al final duerme el que menos. Las azafatas acabaron con la paciencia de Ángel, ya que al estar acostumbrado a la buena vida, y a que se lo den todo tuvo que tragar las diligencias femeninas. El viaje fue de 11 horas, y como el mundo es así, salimos a las 11:00 y llegamos a las 16:00, la hostia. Poco más que contar que no sepáis, salimos, cogemos las movidas, cambiamos 20 euros cada uno en las casas de cambio del aeropuerto (No seais capuyos y cambieis más, ya que os dan más pasta en la ciudad). Después taxistas, muchos taxistas. En este momento, y sólo llevamos 10 minutos en Lima, Luis y Antonio observan que todo sigue igual. Mandad a la mierda a los taxistas del aeropuerto, salid fuera, pero fuera completamente, es decir a la carretera llena de pitos, perros y ruido. Y allí, coged el taxi si vais de pijos que os costará menos de la mitad de lo que piden los judíos del aeropuerto, y si vais de kostras, coged un bus y por 2 soles vais al centro. Cómodamente si lleváis una mochila normal. Muy jodidos si lleváis 5 mochilas de 20 kilos cada uno, y tenéis que pagar asientos extras para cada una de ellas. Nos costó 12 soles al final, y mola mazo ver a los gritadores decir: "¡Puente!, ¡Chaca!, ¡Peruchico!", etc..., que son zonas por la que pasa la combi (una Nissan Vannette que entran mazo peña amontonados, jeje). Buen ambiente. Tras media hora con el lomo destrozado, nos dejan en un puente lleno de peña que había que cruzar sobre un río lleno de mierda. Ángel, que no había salido de Europa, alucinaba con la kostritud del 80% del mundo. En el puente gritó: "¡Jooooooder!", refiriéndose a la mugre depositada en los márgenes del río depositadas durante años y jamás recogida. Una señora lo oyó y exclamó: ¡"Pufff!, pues eso no es nada, cuando llueve el río viene super cargado de agua". La señora filtró la mugre y sólo se centró en el caudal. Todo sigue igual 8 años después, misma mugre, mismo olor, mismo ruido, misma gente, mismos perros, misma gente esnifando pegamento, en definitiva, misma kostra. Una cosa sí ha cambiado, el cielo es azul. Hace 8 años, por las mismas fechas, el cielo siempre estuvo gris en Lima. Cruzamos el puente y fuimos por una zona de fiesta a la plaza de armas. Aquí todo era mucho más bonito. Basuras donde tirar la mierda y no al río. Luz, policías, muchos policías, y la típica iglesia que es igual en todas las ciudades de Sudamérica. Ángel llevaba unos 10 kilos. Antonio unos 22, Luis unos 28 y Raúl más de 30, no quiero saberlo. No podíamos más y lo tiramos todo al suelo a hacernos unas fotos.



El último Kostra, Ángel. (el de la derecha)


Como habíamos descansado 3 minutos y nos veíamos con fuerzas, fuimos a buscar el hotel donde los dos hermanos estuvieron años atrás. Hora y media andando sin parar y cargados a saco. Ángel no entendía nada. Antonio unas veces iba rápido y decidido, y otras lento y cabreado. Raúl se dejaba llevar y Luis ya hacía de guía de montaña, pero parece que le van a quitar el carnet. Päsamos 5 veces por el mismo sitio. No encontramos el hotel. Al final, preguntando se llega al Hotel Europa, 80 soles los 4. Bueno, por un día nos dejamos engañar. Dejamos las cosas y a cenar. ¡Qué recuerdos!, Chifa de los chinos. Arroz quemado y sopa con cilantro. Igual todo. Costó 42 soles, pagamos 41. Después nos fuimos a la plaza de armas a ver el percal. Mucho ambiente. Andando por ahí estaban de manifa unos profesores, que llevan 30 días en huelga, igualito que en España. Después fuimos a otra plaza que había unos pives mayores cantando y molaba y como estábamos hasta la polla nos fuimos al hotel a sobar. Ángel se cabreó con unos porque no paraban de hacer ruido.

22 de Agosto de 2017:

Nos despertamos de tranquis. Antonio incluso se echa la siesta del burro, Después a hacer lo de siempre, es decir, cambiar pasta. 250 euros cada uno para todo Perú. En principio debe bastar. Para Bolivia volveremos a cambiar. Cuando se viaja así, las cosas las tienes que hacer tú, como Dios manda, tanta mariconada. Y después comienza la fiesta, a buscar bombonas de gas. 3 horas dando vueltas, yendo a mercados inmundos, hasta que al final, acabamos hasta la polla e hicimos lo que teníamos que haber hecho desde un principio, coger un taxi para ir a una tienda especializada. Fuimos por 20 soles a "Tatoo", una tienda de montaña cojonuda que tiene de todo a precio europeo eso sí. Hasta libro de "Desnivel"... Compramos 3 botellas de gas, una para cada uno y Raúl un pulpo que necesita para su mochila. De vuelta al taxi y de allí a la estación de buses. Pillamos los billetes a Arequipa, 130 soles a todo lujo, en un autocar que ya quisieran los españoles, brutal, como podéis ver. Iban a ser 16 horas ahí metidos, así que joder, qué menos. La verdad que no difieren mucho los precios, y aunque parezca caro, no lo es. El bus con mil películas, juegos, nos daban de cenar y de desayunar, eso sí, comida basura, como la del avión. Ni que decir que Ángel, que es "Paleo", ni la olió. Lo más gracioso es que al subir, había un tío con una cámara grabándonos por si eramos terroristas y es que nos la liaron diciendo que el peso máximo eran 20 kilos y no nos lo dijeron al sacar los billetes y Antonio pues se puso Farruco y con razón. También subimos las bombonas de gas al bus pese al hiper cacheo y detección de metales al que fuimos sometidos. Al final no pagamos el extra de peso. Absurdo y encima no paran de hacernos preguntas sobre los atentados de las ramblas de Barcelona, till the nabs. Después de cenar, sobre las 22:00, nos fuimos a sobar en nuestros sillones de 160º de inclinación. Un día un poco absurdo, pero es lo que tiene todo esto de hacer las cosas por tu cuenta y no ir de pijos. El bus cómo máximo a 90 por horas, pero las carreteras son inmundas. Al principio el Pacífico a la derecha y un desierto enorme a la izquierda. La puesta de sol, muy bonita.


23 de Agosto de 2017

Algunos ronquidos y ¡Zasca!, la botella de agua de Antonio se cae al suelo echando a rodar. Una ruidera momentánea y a dormir, aunque los primeros rayos del sol iluminaban el mundo y ya nos costó recuperar el sueño. Sobre las 5:30-6:00 comenzó a amanecer, y con ello, poco a poco los ocupantes del bus. Sorpresa minúscula al observar que está a medio llenar la parte de arriba, cuando al dormirnos, no había nada más que 5 personas. Se habían subido en los pueblos de Ica y Nazca. El paisaje ahora había cambiado. Había algunos cultivos con acequias, arbolitos dispersos y un clima desde luego más benigno, ya que sólo con ver el cielo azul, uno es feliz. Al fondo, a nuestra izquierda se divisan las primeras montañas. Por nuestra ubicación, probablemente se trate del Sabancaya (5.970m.) o el Coropuna (6.425m.), las dudas desaparecieron al instante al aparecer una bocanada inmensa de cenizas volcánicas dispersándose hacia el cielo, de color pardo negruzco. Se trata pues del Sabancaya, que lleva activo y dando por ... unos cuantos años. Nos encontramos a unos 200 km. al Norte de Arequipa. En la actualidad este volcán es de los más activos del Perú. Sin dudas, ver erupcionar un volcán es de los hechos geológicos más bonitos que se pueden ver en nuestro planeta. Las pocas horas que nos quedaban para llegar a nuestro destino se esfumaron como la ceniza del volcán, y el señorío del volcán Misti (5.822m.), junto con las cimas nevadas del Chachani (6.054m.), nos dieron la bienvenida, irguiéndose ante nosotros y esperando que acudamos a ellas. Nos despedimos de este pedazo de bus, y tras recoger nuestros macutos vamos andando, porque somos así, al centro. Ángel, como es así, se va en un taxi al hotel Asturias, 50 euros la noche. Raúl, Antoino y Luis acaban hasta los huevos de andar y cogen un bus por 1 s/ a la plaza de armas. Comienza el chusteo, y al final nos decidimos por el Hotel "Santa Catalina" por 20 s/ cada uno, total 60 s/ los 3. Ángel, él sólo 200s/. El hotel está cojonudo, con una terraza mazo grande con vistas perfectas a los dos guardianes de Arequipa.



Vistas desde la Terraza del hotel "Santa Catalina", MUY RECOMENDABLE, 20s/ la noche p/p.


Esta ciudad esta a 2.300 m sobre el nivel del mar y se nota que hace más fresquito. El clima es mucho más seco que en Lima por la costa del pacífico. Este pueblo es más o menos bonito, aunque nosotros no nos fijamos mucho en los pueblos, pero algo os contaré. Hay muchas casas de piedra blanca, probablemente de erupciones antiguas y esta muy limpio, al menos en comparación con Lima. Mejor venir a verlo, en lugar de leer. A las 13:00 nos reunimos con Ángel que no ha perdido el tiempo y se ha visto una ciudadelas dentro de la misma ciudad, declarado el mejor lugar por la UNESCO el año pasado. Le gustó mucho, pero nosotros no hemos venido a eso. Comemos en un sitio por 6 s/ lo que nos dieron a echarnos la siesta. A las 18:00 en pie, a la plaza de armas a comprar garrafas de agua y algunas cosas más, ya que mañana trataremos de subir al Misti haciendo una noche. Pero la noche es joven y aquí a las 18:00 anochece. Nos compramos 6 cervezas (que resulta que tenían azúcar) y una botella de vino. Nos las plimplamos. Con la tontería decidimos pillar el hotel por 5 noches más por 260 s/, así podremos dejar parte del equipo aquí y no tener que cargar con tanto peso. Pero se nos hizo tarde. Ángel hizo de guía turístico (party leader) y nos la lió otra vez pese a que dijimos que no nos la iba a liar más. Un error. Llegamos a las 2:00 al hotel tras recorrer la mitad de los locales de la ciudad. Un empedil bastante importante y joder!, aquí el alcohol está caro de cojones, casi como en España. Al principio poca gente y luego se fue animando, pero al ser miércoles faltaba mucha gente y no vimos el verdadero potencial de la noche arequipeña. Total, que a sobar y no teníamos ni la mochila hecha.

24 de Agosto de 2017:



Plaza de armas de Arequipa. El Chachani (6.054m.), al fondo
Y pasó lo que tenía que pasar. Que nos levantamos con una resaca que igual nos levantamos de la cama. Las 8:00, las 9:00, las 10:00, las horas pasaban y no había nada que hacer, desde luego subir al volcán ni de coña. Estuvimos perdiendo el tiempo hasta las 12:00 que Raúl y Luis acabaron hasta la polla y se fueron a dar una vuelta a buscar un sitio para comer. Éxito, encontraron un sitio que por 8s/ tenías 1º, 2º y bebida regentado por dos abuelitos muy majos. No hay gringos, señal inequívoca de que el sitio va a estar bien. Se llama "Aja Wasi", y no es fácil de encontrar, ya que hay que meterse por un callejón y no es fácil de ver. Con la tripa llena las cosas se ven de otro color, así que fuimos a ver el centro, hacer un poco de "Tourist tontaina". ¡Sorpresa!, El domingo hay una carrera (competencia dicen aquí), de ascenso al Misti. ¿Estará Killian Journet?, Ya veremos. De vuelta al hotel nos metimos en un edificio antiguo que parecía un museo que resultó ser un banco... A las 18:00 quedamos con Ángel que nos contara cómo fue su tour turístico por el pueblo, y según nos dijo, sin duda fue un día mucho más productivo que nosotros tres juntos. Vio de lejos Arequipa, estuvo junto a las alpacas (animal cuyos pelos valen una pasta), y montó a caballito. Ángel hace una dieta Paleo, y claro, no le afectan las resacas. Fuimos a cenar a un sitio llamado Hatumpa, lugar que según nuestro Party leader no podía fallar, ya que salía como tercer mejor restaurante de Arequipa en Trip Advisor. Cenamos por unos 20s/ cada uno y sí es verdad que estaba muy bueno, de hecho comimos alpaca salteada, pero hay que decir que esta hiper preparado para gringos. De vuelta al hotel nos despedimos de Ángel ya que mañana nuestros caminos se separan. Él tirará a Cuzco, Machu Picchu y Lima. Nosotros mañana subiremos al Misti.
Vimos una calle igual que preciados, a full de tiendas y Mc Donald. La plaza de armas con sus talleres en la calle de talla de madera, piedra, esculturas, etc..., y es que resulta que están un mes haciendo cosas con motivo del 477 aniversario de la "Fundación española de Arequipa" (1.540 - 2.017). Cogimos un panfleto y al echarle el ojo,

25 de Agosto de 2017:


A las 5:30 arriba. A las 6:00 cogiendo un taxi. La idea es subir por una cresta que hemos visto desde el hotel que lleva directo a cumbre haciendo una noche a 4000 o 5.000 metros y mañana subir y bajar rápido. Por 13 s/ el taxi nos lleva mazo arriba, a un cementerio en "Alto Selva Alegre". Allí comienza el camino de arena y decidimos seguir. Fue un erroR no hablar antes con el taxista del precio. En total serían unos 10 km. pero aquí se cotiza al alza el camino de tierra. Al final le pagamos 90 s/ ya que nos subió hasta 3.300 metros de altura y acordamos que por 60 s/ más, nos viniera a buscar al mismo punto mañana a las 16:00. Vendrá?, o nos dejará tirados como ya hicieran hace 8 años con nuestra madre?. A la que veníamos por el camino de tierra, mazo de perros nos salieron por el camino a la carrera, haciendo que Luis y Antonio se acordaran de su vuelta del Misti 8 años atrás. (Lean la entrada "Aventura Amazónica"). Nos despedimos de José Luis tomando todas las precauciones posibles, haciendo una foto a la matrícula del coche por si no aparece. Bueno, ahora sí que sí, comienza el viaje.



Raúl con el Misti al fondo.
Comenzamos por un camino de tierra muy marcado por el que aún pueden pasar los coches y nos cruzamos con dos pives que bajaban que iban a correr la "Competencia de ascenso al Msiti", resulta que van a subir por aquí. Al rato llegamos al inicio del camino por fín, donde hay una señal que indica que estamos a 3.395 metros de altura, y que aquí comienza la tura de ascenso. Es decir que comenzamos a andar a la altura del "Puente de Mahoma" en el Aneto. Se comienza por una subida fuerte a una loma que se hace interminable y que se deben subir unos 300 o 400 metros, aunque parezca menos en un principio. En una hora y media estábamos arriba. En este inicio hay unos tábanos enormes con un aguijón gigante que son unos cabrones, y que se posan y claro, no tienes más remedio que hostiarlos. Cayeron lo menos 20 en simple combate. Desde arriba de esta loma se divisa muy bien la ruta que vamos a seguir ya que el camino está perfectamente marcado y pisado y lleno de mierda por doquier que deja la peña, mil de botellas, latas, una guarrería. No lo entendemos, si fueron capaces de subirlo lleno, ¿Cómo no son capaces de bajarlo vacío?. Hay pajaritos que vienen y van, y algún tábano curioso y despistado que suele morir en cuanto asoma su aguijón. El lugar es árido de pelotas, pequeños matorrales y algunos cactus bajos. Mucha arena y polvo propio de la ceniza volcánica. Se aprecian 3 pequeñas lomas que hay que superar, para coger un camino que atraviesa en diagonal a derechas ascendente, para llegar a unas rocas donde el camino se pone más pino. Seguimos a buen ritmo y sobre las 13:00 estamos encima de las 3 lomas. Nos paramos a comer y encendemos el móvil GPS altímetro de Luis lleva siempre a todos sus viajes. Sorpresa al ver que apenas le queda batería. Resulta que ha estado encendido desde Madrid, con dos cojones. Pero mayor es la sorpresa cuando vemos que estamos a 4.100 metros de altura. Estamos subiendo a buen ritmo y apenas notamos los síntomas de la altitud. Nos inflamos a comer y beber (llevamos una garrafa de 7 litros de agua cada uno) y seguimos el camino. Ahora sigue otra ladera pequeña con algo de pedrera donde hace acto de presencia la piedra pómez, hasta llegar al inicio del camino en diagonal a derechas ascendente muy característico. En una hora llegamos. Luis va bastante rápido, Raúl detrás, un poco más lejos y Antonio a unos 10 minutos despacio observando el paisaje.


Antonio medio sobado a 4.400m.


Encendemos de nuevo el móvil y sorpresa mayúscula al ver que estamos a 4.400 metros. Joder ¿Qué pasa?, ¿Estaremos aclimatados de manera natural?. Pensamos que quizás el móvil esté escacharrado. Vamos a dormir a unos 4.800 metros, la altura del Mont Blanc, y estamos a apenas 400 metros, siendo las 15:00, osea que vamos muy bien. Nos hemos cruzado con otro pive que también va a correr la carrera que va sin mochila y que va a toda hostia, y nos ha dicho que el "Nido de Águilas", (lugar donde hay varios vivacs), está a esa altura, así que estamos contentos. Resulta que por aquí es por donde Antonio y Luis subieron la otra vez, pero nos desde Selva Alegre, si no desde Pueblo Joven Independencia, y los caminos se unieron un poco más abajo. Pues poco después comenzamos el camino en diagonal a derechas ascendente y lo que en un principio parecía corto, una pequeña subida, resulta que parece que tenga más pendiente que todo lo anterior. Comenzamos a notar la altura a 4.500 metros. Andamos más despacio, a pasos más cortos. En este tramos, Luis llega el primero al primer vivac y la altura es de 4.650 m. Es decir, que aquí en estas rocas estamos en el Nido de Águilas. 15 minutos después llega Antonio. Los 3 nos hemos reventado en esta última cuesta. Luis se lamenta de haber subido tan rápido si bien cree que no ha forzado en ningún momento. Tiene algo de dolor de cabeza y ligeras nauseas. Raúl está mejor, sólo nota el cansancio de llevar 1.250 metros de desnivel entre 3.400 metros y 4.650m. y Antonio ligero dolor de cabeza pero está bien. El más puteado es Luis. Descansamos un rato aquí. El lugar está llenísimo de mierda y basuras, algo exagerado. Cada metro tiene algo que habría que llevarse de vuelta, increíble, venid a verlo..., decidimos subir un poco más a ver si encontramos un vivac bueno donde entremos los 3 perfectamente y si no, bajamos a este. A Luis la subida corta se le esta haciendo un infierno y las ganas de potar aumentan ¿Será que los arenques estaban malos?. De subida hemos visto un vivac con un termo azul y demás basuras que estaba guay, así que nos bajamos de 4.800 a 4.700m para sobar allí. Todo con movimientos muy despacios vamos colocando las movidas. Con todo listo, toca cagar y mear (hasta ahora estamos todos meando guay). Y a cocinar. Hmmm!!!, qúe rica la sopa de sobre Gallina Blanca o Sopinstant. Se hacen rápido y calientan el cuerpo. No he dicho nada de las temperaturas. El frío ha sido progresivo. A 3.300 metros en manga corta, a 3.800 metros en manga larga. A 4.300 metros con la Spartan y ahora con el plumas y los pieses dentro del saco. Hace fresco sí. Tras comer Luis se va a cagar y a la vuelta las nauseas pueden con él y ¡ZASCA!, toma pota. Sale todo, expulsado a velocidad absurda, osea a toda hostia. Sopa fuera, después vinieron los arenques y al final los conguitos, cero digerido. una pena, con lo rico que estaba todo. El frío al no tener nada en la tripa no tarda en llegar ni dos minutos y se pone a tiritar como en el Cayambe 3 años atrás. (leed la entrada "Ascensión al Kostrarazo"). Su hermano Antonio le deja ropa para taparse más, ya que dentro del saco y con el plumas puesto, Luis está piripi. Va mejorándose y calentándose poco a poco. La pastilla de diurético que se ha tomado no le ha sentado muy bien, jeje. Raúl ya está medio roncando y Antonio poco a poco comienza a dormitar también. Las horas pasan. De noche se aprecia muy bien Arequipa al fondo con sus lucecitas anaranjadas y sus calles y cuadras rectas. Las estrellas diferentes a nuestro hemisferio en España te hacen preguntarte cúal será cada una de las constelaciones que aparecen y que historias tendrán detrás. La luna muy, muy final apenas iluminan las rocas de nuestro vivac, haciendo nuestro nido aún más confortable. Hemos puesto la rafia debajo para quitarnos un poco de frío pero sobre todo para quitarnos del polvo del camino y es que echamos polvo hasta del culo. Cagaremos duro. Se intenta dormir y Antonio a las 00:00 se levanta a mear y por poco pota también. Luis no ha dormido nada y trata de moverse lo menos posible para que no le den arcadas. Cada 30 minutos más o menos bebe un sorbo de agua que cada vez está más fría así que para dentro del saco a calentarla. Raúl ronca, un animal. Los 3 nos hemos tomado un paracetamol para quitarnos en la medida de lo posible ese pinchazo detrás de la cabeza y tratar de dormir un poco. Hace su efecto y Antonio ya duerme mejor. Luis una hora en total y las arcadas poco a poco van desapareciendo. Raúl vuelve a los sueños oníricos.


El hermano mayor del volcán Misti (5.822m.), el Chachani (6.054 m.), desde el Nido de Águilas a 4.650 m.



26 de Agosto de 2017:

Una noche jodida. Pero bueno, al menos ha sido caliente, y ha acabado mejor de como empezó. Aun no ha salido el sol, pero ya que no podemos dormir, pues miramos las estrellas. Alguna estrella fugaz cazamos. Antonio ha dormido mejor y Luis ya no tiene nauseas, pero ambos tenemos un pinchazo en la nuca que jode lo que no está escrito. Al final comienza a amanecer y con él, los primeros rayos del sol iluminan las nieves cimeras de la montaña vecina, el Chachani (6.057 metros), que algún día subiremos, esperemos que más pronto que tarde. Está separada del Misti por un cañón bastante profundo, similar al cañón del Colca. Como no tenemos nada mejor seguimos tratando de dormir algo hasta que el sol invada nuestro vivac. El agua de las garrafas está congelada aunque con 4 hostias el hielo se desmenuza. Calculamos unos -3ºC o así. Entre cosas que decimos, cosas que pensamos, cabezaditas y tal se hacen las 9:00 y el sol ilumina nuestros sacos naranjas.



Raúl se encuentra bien. Antonio y Luis con el pinchazo en la nuca como la peor de las resacas, aunque ya sin nauseas ninguno. Hemos mejorado bastante. Sin embargo, no estamos para seguir subiendo, además que ya es tarde, porque a las 16:00 hemos quedado con el taxista. Desmontamos el chiringuito y entre trago de agua y algo de comer comenzamos a bajar. Antonio va embalado y Raúl y Luis detrás más despacio.



En una hora más o menos llegamos a 4.000 metros y paramos para desayunar. Raúl se toma unos arenques, y es que, como la coca, de día sientan mejor. Ya no hay nauseas y poco a poco, la mayor saturación de oxígeno, la mayor presión y el hidratarnos hace su efecto y la resaca va desapareciendo. Al menos ya podemos hacer movimientos bruscos con la cabeza sin que parezca que nos vaya a estallar por detrás. Hace calor y ¡mierda!, aparecen los tábanos y con ellos la batalla. Uno a uno van cayendo mientras seguimos nuestro camino de descenso hasta el inicio del camino. Picaduras 0, tábanos enterrados en vida por el camino..., no lo sé, pero deben de ser muchos. Ya a 3.395 metros, en el inicio del camino descansamos un poco y tal. Son las 12:30 y van viniendo grupos de gente que según nos dicen, van de apoyo logístico para los corredores de la carrera de mañana. Dormirán por ahí y les darán agua a la que suban sus amigos. Al fondo por el camino, viene una furgoneta llena de gente y levantando una polvareda enorme. A la derecha, y es justo decirlo, los 3 arbolitos, famosos en Arequipa por verde desde a tomar por culo.



Bien, resulta que la furgoneta que viene es un coche 4x4 enorme como los que usa la gente en Ecuador y es de la policía que vienen a preparar el cotarro para la carrera. Nos damos prisa para encontrarnos con ellos y al hablarles se sorprenden que hayamos venido por esta ruta, también de que llevemos casco . Nos comentan que hoy en el nido de Águilas ha hecho -7ºC, y que los gringos o turistas suben por la cara norte o por el Este, que son rutas más directas y sencillas sin apenas pasos peligrosos. Muy amables todos ellos, nos comentan también los varios accidentes que hay en esta montaña. El último, en Marzo, cuando un pive (pata los llaman aquí), desapareció del Nido de Águilas cuando su novia subió hasta la cima sola. Bajó y su novio ya no estaba. No se le volvió a ver, entre otras anécdotas. Ni que decir tiene que nos bajaron. Sólo se quedó el conductor, y otros 5 o 6 se bajaron a preparar el cirio en el nido de Águilas. A las 13:30 estábamos en el hotel. Llamamos al taxista para que no subiera y fuimos a comer al Aja Wasi a las 14:30. No quedaba  mucho así que nos hizo un combinado, quedando con la señora en que mañana volvíamos. Tiene "estofado de antaño" para mañana. Suena muy bien. Después a arreglar el móvil de Luis, que le ha entrado el M.A.M. y no responde. Arreglado y luego a la plaza de armas a bajar la comida. Mazo peña Dimos un rulo por ahí y ya está todo preparado para la "competencia", como dicen aquí de mañana. Hay un cartel en la plaza de armas enorme. Nos han dicho que tardan 4 horas y media en llegar a la cumbre desde aquí. unos 20 kilómetros. Hay que estar aclimatados claro y no llevar 20 kilos a la espalda. Después de hacer el ganso abrieron la iglesia y nos metimos. Había un concierto de órganos y nos quedamos aplastados una hora. Raúl incluso cogió frío ya que iba en pantalones cortos y sandalias. Al hotel. Nos quedamos sobados. nos levantamos a las 22:00. No había ni ganas de salir a dar un garbeo, así que a seguir sobando.

27 de Agosto de 2017:

Pasar el tiempo. Eso es lo que hicimos este día, ya que hemos pillado el hotel hasta esta noche. Nuestra idea inicial era intentar el Chachani pero las circunstancias han cambiado. No salimos del hotel hasta las 13;00 que fuimos a comer al Aja Wasi. Allí media hora hasta que nos dieron el estofado. Aquí en Sudamérica siempre es igual, un trozo de mierda de carne (muy rica eso sí, con sus especias y eso), alguna cosa más y mucho arroz. El día que vean un cachopo se les quitará la gilipoyez. Joder ya estamos pensando en la comida española y sólo llevamos una semana..., lo que nos espera. A la vuelta Antonio se compró un libro sobre la hoja de coca. hay que plantar coca, que es muy buena. Hubo un amago de tormenta sobre el Misti, pero no pasó de ahí. Curioso porque en Madrid y media España está diluviando. Eso es bueno. Siesta hasta las 20:00 y luego a cenar. Una hora dando vueltas porque estaba todo cerrado y lo que había abierto era una puta mierda. Raúl andaba detrás como un zombi con la tripa chunga ¿Serían los arenques?. Las calles de Arequipa los domingos por la tarde se transforman, poca gente y muchos yonkis y borrachos pasados.Uno le dijo a Antonio algo y él respondió "sí sí, que bien". El rival le dijo que tranquilito...,ya la está liando Antonio, o se la están liando. Cenamos en un kebab una especia de kebab. Raúl con la tripa chunga dijo que con poca salsa y el camarero (una mezcla de Isma TD2 y Dani Kostras) lo entendería al revés. La cena de Raúl al final fue una coca cola. A un chaval que vino vendiendo cosas le dimos un Ice Tea de Raúl que era otra puta mierda para su estómago. Después a la cama hiper cansados. No sabemos si es la altura, el agua o la comida (seguramente un poco de todo), que estamos siempre como agilipoyados.

28 de Agosto de 2017:

Arriba una vez más en este hotel arequipeño. Hoy tiramos para Puno, no sabemos si volveremos a saldar cuentas con el Misti. Si da tiempo sí, si no, que le jodan. Por 7 s/ nos llevan a la terminal terrestre. En Arequipa sólo hay una. Pillamos el boleto por 15 s/ a Puno. En esta terminal hay que pagar una tasa de 2s/ por persona porque les sale de los huevos. Compramos unos panecillos muy ricos y muy baratos, 5 por 1s/ y abrimos el primer chroizo ibérico de bellota de Luis, que había que comerlo ya. Qué espectáculo. Eran las 13:15, vino el bus y salimos sobre las 114:00. El bus cojonudo, como todos los del Perú. Sin wifi y esas cosas pero muy cómodo. En las afueras de Arequipa muchos cultivos y muchas obras. Antonio durante el viaje no paraba de quejarse de que el baño estuviese cerrado, que iba a mear por la ventana, que aquí todo el mundo se mea pero nadie tiene huevos a decirlo, etc..., quien conozca a Antonio no le parece raro estas palabras. La carretera pasaba pror detrás del Misti y del Chachani y estuvimos investigando por si volvemos. Muchas "vicuñas", animal típico de aquí parecido a las llamas. Subimos hasta 4.500 metros y pasamos por varios lagos muy bonitos de origen glaciar del altiplano donde varios flamencos pinchaban el agua con sus largos picos. Fueron unos 300 km. en 7 horas haciendo una parada en Juliaca. A Puno llegamos a las 20:00. Como la idea es irnos mañana para La Paz, nos quedamos en uno de los muchos hospedajes que hay al lado de la estación de autobuses. 40 s/ los 3 y a cenar a un sitio de pollos.. Esto esta saturado de sitios donde venden pollos. 10 s/ por sopa rica de cilantro, 1/4 de pollo con patatas, arroz y ensalada. Después a sobar al hotel que tenemos mazo de sueño, y es que Puno está a más de 3.800 m.s.n.m. y el oxígeno que no llega bien a la cabeza hace que te entre sueño, la trampa de la montaña.

29 de Agosto de 2017:

A las 8:00 en pie. Luis ha dormido bien y Antonio y Raúl con un poco de fresco. Tras hablar con nuestras respectivas mujeres, nos dirigimos a la estación de buses y nos decantamos por 35 s/ hasta La Paz, vía Copacabana, que nos ofrece una señora gorda con un sombrero. Para pasar el rato, preguntamos por un supermercado, y como viene siendo habitual, las indicaciones no son del todo exactas. Finalmente llegamos, y compramos agua, leche y algo de fruta. De vuelta hay una manifestación, los profesores siguen liándola. El Titikaka, con lo bonito que es, es una pena que está tan a full the shit. Puno tiene un paseo al lado del lago, que como no podía ser de otra manera, huele mal porque es un vertedero. Había también unos equipos jugando al fútbol sala. Estos están aclimatados. A las 12:00 dejamos la habitación del hotel "Dulces sueños" y a la estación. Sorpresa minúscula, cuando la señora gorda nos dice que han cortado el acceso de Copacabana a Bolivia por la huelga. Ok. Nos ofrece devolvernos 15 s/, y por 20 s/ nos lleva a Desaguadero. Lo pensamos y no hay alternativa. Ok. Total, salimos, la piva paga un taxi y nos lleva a otra estación llena de camionetas y autobuses kostras cuyo letrero dice "Puno-Desaguadero". Aquí ya sí, sorpresa mayúscula. Esta claro que nos quiere timar. Total, que pregunto a uno de los buses y me dice que son 10 s/. Que zorra. Le decimos que nos devuelva toda la pasta, que es una timadora. Nos lo da, y aún tiene la cara dura de pedirnos el dinero del taxi. La mandamos a la mierda y al final nos fuimos por 7 s/ a Desaguadero en un bus de mierda. Cojonudo. El bus no salió hasta que no estuvo lleno de gente y comenzamos el camino. Muy bonito con el Titikaka todo el rato a nuestra izquierda, y riscos muy guapos de areniscas rojas a nuestra derecha, ideal para bouldear, el Albarracín peruano. Pasamos por pueblecitos chiquititos y muy coloridos donde la gente subía y bajaba. Las mujeres ahora llevan casi todas, dos trencitas larguísimas, además de llevar el vestido típico de por aquí, con muchos colores. Son todas gordas, muy muy gordas, muy fanegas, y llevan un saco de todos los colores enormes a la espalda. ¿Qué llevarán?. Olían mal. Tras casi 3 horas de viaje y Raúl a punto de reventar, ya que está jodido de la tripa llegamos a Desaguadero.



Es un pueblo frontera entre Perú y Bolivia que es una soberana kostra. Los dos países se separan por un pequeño puerto sobre un río proveniente del Titikaka que no parecía muy sucio. Miles de personas van de un país a otro cada día haciendo sus negocios o simplemente viendo el tiempo pasar. Nosotros lo cruzamos, nadie nos dijo nada y cuando fuimos a pillar un bus a La Paz, nos damos cuenta que lo suyo es que nos sellen el pasaporte, o yo que sé..., algo. Volvemos sobre nuestros pasos, y un madero boliviano nos indica, previa explicación absurda, el porqué de que vengamos de Bolivia sin el ello boliviano. En fin, que primero en Perú nos sellan la salida del país, y ya en Bolivia, y tras rellenar una hoja absurda, nos sellan en el pasaporte la entrada al país. Muy fácil, a la par que absurdo. Cogemos el bus por 10 Bv. Hemos cambiado 50 euros cada uno por 400 Bv, a ver lo que nos duran. Ya de noche, la policía boliviana paró el bus 3 o 4 veces y es que parece que hay mal rollo con la delincuencia. El viaje duró 2 horas y fue un coñazo para unos y un infierno para Raúl que sigue cagándose. Bus incómodo y pequeño, adaptado al tamaño de las personas de aquí. Llegamos, y como estamos hasta los huevos, nos vamos a un "Alojamiento" por 30 Bv cada uno, unos 15 s/, unos 3,8 euros. Pensamos que es algo caro y más cuando no tienen ni wifi, el primer hotel que no tiene. Raúl va al baño y se tira el mayor número de pedos que jamás hemos oído, algo increíble..., y se queda como nuevo. De hecho cae en la cama en 5 minutos y a los 7 está roncando. Tiene la tripa algo chunga aún, así que mañana seguramente nos quedemos por La Paz, pero en otro hotel que se pueda chustear wifi. El chorizo de bellota de Luis se acaba en la cama y a dormir más a gusto que un arbusto.

30 de Agosto de 2017:

Nos levantamos temprano de esta mugre de hotel que no recomendamos. Encendemos la Tele y toma ya!, TVE 1. La hostia. Resulta que están poniendo la vuelta. Hasta las 11:45 nos quedamos viendo los comentarios sudacas absurdos sobre la vuelta. Puto Froome, no levanta la vista del manillar. Total, que nos vamos y pasa lo de siempre, ¿A donde vamos?, ¿Qué hacemos?. Esta es una ciudad de locos, como todas la primera vez que vas, lo que pasa que aquí para coger (agarrar, que coger es follar, y cada vez que lo decimos, que son muchas, nos miran raro), un autobús, nadie sabe donde se coge (en cualquier momento sin paradas, y por caminos distintos), y chustea por donde le sale de los huevos al conductor, y meten a 3.000 personas en una California de 9 asientos. Y pues lo de siempre, que no sabes a donde coño tienes que ir, si a "Plaza Norte", que si a "Paradero", que si a "Su puta madre", y cuando preguntas te mandan a Cuenca unos y a Valladolid otros. Cuando llegas a Cuenca cargado con todo te dicen que es para el otro lado y así 80 veces. No somos machistas, pero no volvemos a preguntar a tías. Las tías aquí, hasta el momento, 100% son gilipoyas. Al final llegamos a un teleférico de color rojo. Sí, en La Paz hay dos teleféricos, uno de color rojo, y otro de color azul, como el Farsa, ya que aquí mazo de gente lleva camisetas de ese equipo de fútbol. Tienen pendiente construir muchos más de otros colores. Los hicieron los obreros de Evo Morales, y subimos a "El Alto", barrio, o ciudad que está arriba del valle, en el altiplano, a 4.000 metros de altura.



Aquí hay pintadas que dicen "Teleférico sí", y otras que dicen "Teleférico No". Se entiende que hay muchos deportistas que prefieren subir por las escaleras, claro que sí, coño. Pues el teleférico son 3 Bv y subimos en 5 minutos arriba del todo, (donde teníamos que habernos bajado ayer del bus, pero siendo de noche y sin ver una mierda, sólo perros sueltos, pues es lo que hay). Aquí, en el teleférico chusteamos un poco de wifi. Se ve todo bastante limpio y a la gente andar normal, pese a que somos foco de atención en el 50% de las personas. Damos un rulo, y al final nos quedamos en un hotel por 110 Bv los 3 tras mirar unos cuantos. Las vistas de este hotel son la hostia. Tenemos al Norte el Huayna Potosí (6.088 m.), y al SE, el Illimani (6.470m.) y segunda montaña más alta de Bolivia. Delante de nosotros la ciudad de La Paz a nuestros pies. Hoy están un poco nubladas las montañas. Dejamos las movidas y vamos a buscar la Plaza Ballivian, a 2 km. del hotel, ya que nos han dicho que sale de ahí el bus o Combi hacia Zongo, a 4.600 m.s.n.m. y zona para subir al Huayna Potosí y el Chacaltaya (5.435m.), dos que son las que queremos subir, por ahora. Como es obvio, encontramos la plaza, pero no las combis, nos dicen que salen a las 6:00 (¿nos lo creemos?). Bueno, hemos hecho turismo.



Os cuento. Muchos perros sueltos, demasiado y ya cansa. Beben de ese líquido que tienen todas estas ciudades que no se sabe muy bien que es porque no llueve mucho, y que huele a post fiesta, a Post vaquillas de Teruel o Post San Fermines en Pamplona, ese tufo que si vas borracho y hay fiesta dan ambiente, pero que en condiciones normales, dices "Joder, pero qué hostias". Por aquí no han oído hablar de los cubos de basura, y la mierda la tiran toda junta en montículos, que crecen a lo largo del día y que sirve de alimento a los perros. Estos montículos un día aparecen aquí, otro más allá, y así van avanzando, como si tuvieran vida. Me río de los que recicláis para sentiros mejor con vuestras vidas insípidas, contaminando más que el 90% de los humanos. Comimos en un pollo Broaster típico, pillamos auga Y ¡SORPRESA!, ¡INMENSA!, venden pan. barras de pan. La hostia. Compramos 3 barras enormes y muy ricas, coño, pues va a ser que ya nos mola más esta mugre, que si bien es mugre, no tanta mugre como La India (Ved la kostra aventura de ascenso a "Kostra Peak" (6.217m.) en el Himalaya del año 2011, Kostra Karakorum). Se despejo y vimos en todo su esplendor esta ciudad rodeada de picos de más de 6.000 metros, que si fueran más listos explotarían bien, en lugar de tratar de timarnos siempre. Después fuimos a cambiar euros por bolivianos. Tras dar mazo rulos y pasar por calles no tan putrefactas como en Delhi, pero sí llenas de gente y coches, llegamos a las casas de cambio. 150 euros Luis, 120 euros Raúl a 7,95 Bv el €. Ya tenemos Bv para gastar. Después vuelta al hotel a sobar, que ya hemos dado muchas vueltas hoy, aunque vueltas útiles ya que algunas cosas hemos descubierto.

31 de Agosto de 2017:


Una ruidera enorme nos despierta en la habitación. Nos asomamos y toma mercadillo. Más grande que el rastro. Si toda La Paz parece de por sí un mercadillo ambulante, el día que toca mercado es para verlo y no creerlo. Miles, decenas de miles de puestos por toda la ciudad. Hoy vamos a andar para terminar de aclimatar más o menos. Un colega guía de alta montaña me ha dicho que lo suyo son 18 días para estar a tope. Bueno, llevamos 5 o 6 por encima de 2.500 metros, y 3 o 4 por encima de 4.000 metros, y la verdad que los tres nos sentimos muy bien sin mareos de ningún tipo. Cogemos la línea roja del teleférico, que resulta que es el teleférico más alto del mundo y bajamos hasta la última parada, la de más abajo. Las vistas de La Paz desde este artefacto es impresionante. El día totalmente perfecto con la vista de los dos 6.000`s perfecta. ¡Qué ganas de ir ya a las montañas!. La parada es la estación central. De aquí fuimos andando al famoso "Mercado de las brujas" chusteando por las calles de La Paz. Todo muy tranquilo. Bueno, con mil coches y todo Dios cruzando por el medio y los coches yendo por donde les sale de los huevos. Nos cruzamos con un montón de tiendas de montaña, y dentro de ellas, lo mejor que vimos fue una mochila Deuter de 60 litros por menos de 100€ ¿Quién sabe?. Este mercado (una calle), está llena de gringos guays. Venden muchas chuminadas absurdas que estuvimos viendo para traer a los colegas a la vuelta. Ya hay ideas. Todo con muchos colores típicos bolivianos. También estaba el museo de la coca, que como había que pagar pues no entramos. Tras cansarnos de mirar siempre lo mismo, porque en todos los puestos venden lo mismo, nos fuimos a La Plaza del centro, pasando por la de San Francisco y tal pascual, mucha gente, el Callao de la Paz. En todas las ciudades, da igual donde estés, siempre habrá algún sitio que se parezca a la Gran vía, o por ahí, cosas de la globalización entiendo.




Ya en esta plaza, muy limpia, mil palomas que si te despistas te comen al colega. Un coñazo. volvimos y Raúl y Luis comimos en un restaurante por 15 Bv cojonudo, unos 2€ de puta madre. De vuelta a coger el teleférico. Arriba, en El Alto, el rastro seguía, y tratamos de llegar a un centro comercial, que según Google Maps parecía enorme. Resultó ser una basura, pero de camino vimos lo que es un rastro de verdad.Toda la ciudad era un rastro. Miles de puestos que vendían de todo, hasta lo más extraño. Pues seguro que lo tienen. Compramos coca y agua para el viaje y algunos chocolates más. Una ducha y a la cama, no sin antes verificar 80 veces el camino a seguir. Parece que está claro, pero luego allí ya veremos en qué queda la cosa. En principio la idea es subir al Chacaltaya (5.435m.), y luego al Huayna Potosí (6.088m.), nuestro primer 6.000 de este viaje, pero de una tacada, sin volver a las ciudades, que sea un poco más especial, chusteando por allí los días que haga falta, 5 o 6 es la idea. Continúa la aventura...

1 de Septiembre de 2017:

Nos levantamos temprano para terminar de mirar unas cosas en internet, pero resulta que no hay wifi hasta las 9:30, así que mientras Raúl se hace su súper mochila (Antonio y yo la hicimos por la noche antes de dormir), mamoneamos un poco más en la cama. Después, con las cosas miradas y de despedirnos de nuestras novias y amantes nos vamos a buscar un taxi. Lo que en un principio parecía muy difícil, resultó ser de lo más sencillo. Nos pidió 100 Bv. Le dijimos que flipaba. Bajó a 70 Bv. Le dijimos que para eso nos íbamos en un autobús. Después bajó a 50 Bv, y ya nos fuimos los 4 contentos. Era muy sencillo. Todo el rato por la avenida Chacaltaya (mismo nombre de la montaña a la que vamos), hasta coger un desvió en dirección Zongo. 3 km. En este desvió es donde nos tenía que dejar. Os voy a contar algo de esta montaña; con sus 5.425 m., es la mayor cima de un conjunto de montañas que están delante (mirando desde La Paz), del conjunto mayor del Huayna Potosí. Son lomas poco agrestes en las que antaño, hubo la estación de esquí a mayor altitud del mundo, pero que el retroceso glacial ha hecho que esta se vaya a la puta. Una pista en bastante buen estado de tierra te sube hasta 5.200 m., dejándote solamente 200 m. de ir andando hasta pisar la cumbre, lo que probablemente le convierta en uno de los 5.000 ´s más fácil del mundo. Nosotros nos quedamos en el cruce al Chacaltaya a 4.500 m., antes de bajar a la laguna Milluni, junto al depósito de aguas.




Nos despedimos del taxista y nos sentamos en unas rocas a mirar el panorama. Ante nosotros unos 3 o 4 km. de pista en llano-subida hasta llegar a las montañas. Desmontamos las dos mochilas que aún no habíamos deshecho, con piolets, crampones, etc..., y lo montamos en las mochilas. Se nos cae un poco el ánimo, al comprobar que deben pesar más de 30 kg. Pasan un montón de coche en ambos sentidos y la tentación de pillar uno para que nos lleve a las lagunas de más arriba para subir al Huayna Potosí es grande. Finalmente vencemos la tentación con el pensamiento de que "Hay que salir de la línea de confort"..., y echamos a andar. Despacio, muy despacio. Los hombros duelen , las piernas sufren y cada 5 o 10 minutos paramos a poner los palos por detrás para sujetarnos el peso delas mochilas. Nos acordamos de la coca y entre parada y parada y bocado y bocada, siempre cae algo. Mucho sueño. Vienen un montón de llamas que nos miran curiosas, se ve que por aquí los gringos suelen venir en coche. Después nos cruzamos con un tío que va bajando andando por la pista (Adolfo, muy majete), y nos comenta que es el guarda del refugio y que podemos plantar la tienda sin problemas. (¿Qué problema iba a haber?) en unas lagunas a la derecha de la pista un poco después. Para empezar, no sabíamos ni que había un refugio. Las rocas de estos montes son muy similares al Cotopaxi (5.895m.) e Illiniza Norte (5.125m.) en Ecuador (Otra kostra aventura que podéis leer en "Kostrarazo, o Ascensión al Chimborazo") del 2014 en este mismo blog. Luis sospecha del origen ígneo de este conjunto por ese motivo). nos cruzamos con otros coches que suben o bajan y llegamos a un punto en el que comienza la subida de verdad ya rodeados de montañas. Mirando los mapas chusteados de internet (no hay mucho y lo mejor es tirar de google maps), decidimos seguir un poco ya que hay unos llanos a la derecha. De camino vemos una laguna bastante grande a nuestra derecha con colores muy curiosos. La tierra presenta bandas de colores muy curiosos también, como podéis ver en las fotos. Nuestro lecho no tarda en aparecer un poco más arriba, una antigua mina abandonada (suponemos que de hierro debido a los colores de la rocas), con varias lagunillas de pequeño tamaño al rededor, y más arriba de la laguna grande que acabamos de cruzar. No tardamos en decantarnos por esta opción y descendemos unos 40 m. para acceder a una de estas lagunas, que por tener, tiene incluso playa. Hay algunas construcciones de casas antiguas ya derruidas por los alrededores llenas de rocas y maleza. Mil de bichos fijo. Raúl encuentra un lugar magnífico para plantar las dos tiendas juntas.




Tras descansar un poco y mirar la altura a la que estamos, 4.800m. según el GPS de Luis, plantamos las tiendas, primero poniendo unas hierbas que hay por aquí muy largas y que deben aislar muy bien del suelo, y sobre ellas, una rafia para cada tienda. Nos ha quedado un chiringuito cojonudo. Al rato se pone a nevar muy débilmente, pero siempre hace ilusión la nieve. El Huayna Potosí ya no lo vemos, pero ha estado cubierto casi todo el día. Desde aquí se aprecia muy bien el Ïllimani (6.472m.) en todo su esplendor. Ninguno de los 3 tenemos signos de M.A.M. y tenemos pulsaciones normales, se nota que la aclimatación pasiva va haciendo su efecto y es que llevamos ya unos 5 días por encima de 4.000 metros. Anochece y comienza el frío y es que aquí el sol pega que da gusto. Los 3 llevamos sombreros de vaqueros. nos ponemos con la cena y comienza la pesadilla. Luis ha palmado la cuchara, sin más, no está




 Deshace su mochila 3 veces y no aparece (nos acordamos de aquella vez que Tony palmó la suya yendo a Estonia con la bici (leed la entrada "Camino al Walhalla", del año 2010.). Luis le pide la cuchara a su hermano Antonio..., pero ¡No!, también ha desaparecido su cuchara, nuestra peor pesadilla, sólo queda la de Raúl, ¿Dónde coño están las putas cucharas?..., entonces nos acordamos de aquella pesadilla en La India, en el Himalaya (Leed la Kostra aventura "Kostra Karakorum", del 2011), donde 4 kostras estuvimos comiendo medio mes con una cuchara para todos contando las cucharadas..., un desastre que no tiene desperdicio. ¿Qué cojones pasa con las cucharas?. Pues cenamos con la única cuchara que nos queda, y la verdad que muy, muy rico e hidratante. Ya con sueño, nos vamos a sobar y ¡Sorpresa!, la cuchara está en un bolsillo de la mochila de Antonio en el que no tenía que estar. Ya podemos dormir tranquilos.

2 de Septiembre de 2017:


Nos levantamos con la calma. La idea de hoy es hacer cima en la cima del Chacaltaya, que aún no sabemos con certeza su verdadera altitud. En un mapa que tenemos pone 5.395 m., por internet hemos leído menos, pero en otras fuentes pone que supera los 5.400 m.. Cuando volvamos saldremos de dudas. Son las 8:00 y los 3 hemos dormido bastante bien, con sueños profundos y reponedores, Antonio quizás algo peor ya que ha estado un buen rato dando vueltas en el saco sin poder dormir. Raúl tiene toda la tienda para él y está como un majarajá. Los dos hermanos ya estamos acostumbrados a dormir juntos en la tienda. Desayuno copioso a base de cacahuetes, chocolates, etc..., y en marcha. Las dos tiendas las dejaremos montadas con las cosas que no usaremos dentro para no cargar con peso absurdo.




Esperemos que esté todo para cuando volvamos. De agua andamos un poco escaso y es que las 3 garrafas de 5 litros que compramos ha sido insuficientes, ya que por aquí no nos fiamos mucho de coger agua de las lagunillas, ya que ese color rojizo presagia muchos minerales pesados de más, y no caen riachuelos ni nada. El plan es simple; tirar por la carretera hasta llegar a los 5.300 m. donde se encuentra el refugio y la estación aeronaútica. Después tirar hasta la cima por el camino principal. Para ahorrarnos dar un rulo absurdo y evitar hacer unas zetas tochas que hace la pista, tiramos por una especie de crestilla que hay justo delante de nosotros bastante empinada que nos lleva más adelante de la carretera de tierra. subimos muy bien gracias a una correcta aclimatación y a no llevar kilos absurdos. Ya en la pista vamos a toda hostia aunque se sube despacio. En una hora hemos llegado a 5.000 metros. Raúl ha batido su record de altitud ya que la montaña más alta que ha subido es el Mont Blanc, (4.810m.) en los Alpes. La pista un poco más adelante comienza a hacer zetas de nuevo, así que decidimos acortar tirando recto. Comienzan a subir coches y combis llenas de peña por la pista, domingueros. Cruzamos por un lugar bastante feo y lleno de mierda (nos acordamos del Misti), por el que en épocas de lluvia debe caer un pequeño torrente. Ya tenemos a nuestra derecha, al Este, sobre los riscos el refugio, y a su lado la estación aeronáutica.




Estamos en una especia de circo glacial en completo retroceso. Apenas quedan algunos neveros en las partes más altas donde algunos domingueros se tiran con cartones y plásticos. Nuestro camino va directo a una enorme cruz que hay al final del collado, todo el rato con una subida muy ligera. El viento sopla con mayor o con menor intensidad a rachas que nos obliga a taparnos más o menos con nuestras chaquetas. A veces hace un calor horrible, y otras más fresco. Son las 12:00 cuando llegamos a la cruz y hay un montón de peña que han venido con sus cochecitos. Desde aquí se aprecia en todo su orgullo el Huayna Potosí, que con sus más de 6.000 metros se hiergue alto como un rey de antaño sobre sus hijos de 5.000 metros. Detrás el Condoriri, y más atrás, muy a lo lejos, y al final de la cordillera que tenemos a la vista, el .................., decidimos subir al Refugio y directos a la cima, que esperemos no sea la última. En 5 minutos estamos en el refugio.  Allí conocemos a Samuel (hermano de Adolfo, el de ayer), y charlamos un buen rato con este hombre de 60 años, mascador de coca. Muy majo. Compramos las dos únicas botellas de agua de 2 litros que tiene en ele refugio, y nos asegura que en los refugios del Huayna Potosí tienen mucha más, por ser refugios más accesibles a los turistas (¿más aún?). Respiramos tranquilos y esperamos que no se equivoque. El refugio tiene muchas habitaciones diáfanas, no sabemos si más arriba tendrían camas o que. Parecía a medio terminar o medio cerrado, refugio del "Club andino". -desde aquí sólo es seguir la cresta (A la izquierda piedras y arenas, a la derecha cresta de hielo y nieve). No llevamos las botas, de hecho Antonio viene con sus Assics y mucho menos crampones, así que esperemos que no haya que cruzar ningún tramo helado. 





Las dudas desaparecen cuando unos gringos bajan con sus botas normales sin complicaciones. Antonio se quita la mochila y la deja en medio del camino, mala idea, ya que no parará de mirar atrás por si se la llevan. Lo que parecía ser la cima resultó ser una cima secundaria. La principal está detrás a unos 500 metros. Antonio termina de rayarse y decide bajar a por su mochila. Raúl y Luis, en 10 minutos llegan a la cima. Bastante viendo que nos obliga a ponernos algo más de ropa. Aquí lo típico, un cúmulo de piedras en las que pone 5.435m. Luis no tiene su mochila ya que la ha dejado en el collado entre la antecima y la cima, así que no saldremos de dudas. Da igual, porque el móvil siempre te da un error de más o menos 100 metros, así que no hubiera valido para nada. El refugio está a 5.300 según un cartel al lado, y sí, más de 100 metros hemos subido desde éste. Unas cuantas fotos. Raúl muy contento con su primer 5.000 y Luis con un ligero traqueteo en la sien. Recogemos los bártulos para irnos, y como no, aparece Antonio en el collado, así que a esperarle toca, como siempre. 5 minutos y los 3 estamos en la cima. Desde aquí las vistas impresionantes, como os podréis imaginar. Al SE el Illimani, que con sus 6.470m. es la mayor cumbre que observamos. Al S, todo el altiplano bolivariano donde se sitúa, con toda su mierda, La Paz, con su boina de mierda, como en Madrid. Al Oe, un llano con pequeñas lomas, que se van hundiendo poco a poco seguramente hasta El océano pacífico. Al norte, toda la cordillera de los Andes, la más larga del mundo, muy fina, sobre la que destaca el Huayna Potosí, una montaña muy, muy bonita y que, al menos desde aquí no parece tan sencilla como pone en todos sitios y todo el mundo nos dice.




Ya lo veremos. Más fotos y comenzamos el descenso, ya que estamos rayados, no vaya a ser que nos chusteen las tiendas. Bajamos tranquilos pero sin pausa, tras coronar nuestro primer 5.000 de este viaje, el Chacaltaya (5.435m.). Aún sigue habiendo peña por aquí. El sol pega muy fuerte. Decidimos bajar por la carretera y acortar en las zetas. De camino partimos algunos témpanos de hielo que nos sirven para rellenar nuestras garrafas de 5 litros de agua, e ir con un poco más de margen hasta el refugio del Huayna Potosí. Algunas curvas más y bajamos ya por la cresta del principio que nos llevará a nuestras tiendas con nuestro laguito. De camino vimos un bicho parecido a una marmota, pero de color gris. Ya nos informaremos qué es. Todo sigue en su sitio. Nos vamos a comer, son las 14:00, a una medio cueva que hay a unos 50 metros de nuestras tiendas que resultó ser mucho más profunda de lo que creíamos al principio ya que el sol nos esta dando una insolacion. Nos inflamos a comer y beber y poco a poco nos vamos encontrando mejor. Cuando el sol bajó un poco más, nos fuimos a las tiendas y mientras Luis se echaba un rato a sobar, Antonio y Raúl colocaron los cortavientos de la tienda de Raúl. La tormenta que nos amenazaba se dirigió a La Paz dejándonos tranquilos. Las nubes y el viento poco a poco desaparecieron y los 3 nos pusimos a cocinar ese guiso tan rico de sopa de sobre sopinstant con ajo cortadito que hemos comprado, aderezado con grandes trozos de chorizo 100% ibérico de bellota.




Así no se puede fallar. Riquísimo. Después cada mochuelo a su olivo con la tripa llena.




3 de Septiembre de 2017:


No hemos dormido del todo mal. Hoy nos toca darnos una vuelta hasta el llamado "Campo Base" (como le mola a la gente fliparse), del Huayna Potosí, a más o menos la misma altura a la que estamos, unos 4.750 m. Tenemos miedo al acordarnos del peso de nuestras mochilas al venir 2 o 3 días atrás, y nos ponemos en faena. A Luis le ha quedado una mochila bien chula ya que le han entrado las botas dentro, sin embargo el calor que empieza a hacer desde bien temprano, hace que tenga que poner por fuera, por los lados el forro polar y la chaqueta, junto a la esterilla y otros bártulos de la tienda, etc..., al final su mochila es más ancha que larga. 1 hora después Raúl y Antonio terminan las suyas. Esto hay que contarlo. La mochila de Antonio es la más alta que he visto nunca, metro y medio mínimo, casi tan alta como él, y es que lleva debajo la tienda, las esterillas, una mochila y la garrafa de agua, colgando y le da hostias al andar. La mochila de Raúl es impresionante. Los 30 kilos que lleva no caben en los 50 litros de mochila, por lo que el principio básico según la revista Desnivel de no llevar nada por fuera en la mochila se lo pasa por el forro y lleva 500 cosas colgadas, hasta el punto que no se distingue ni un milímetro de su mochila. Entre otras cosas lleva por fuera la tienda, el casco, la mochila de ataque, la garrafa de agua, la bolsa de basura, las cantimploras, el forro polar..., lo mejor que podéis hacer es ver las fotos.








Parecemos un circo y los tres somos las mulas de carga, pero nosotros somos así, vamos con todo, que eso de que te lleven las cosas es de pijos. Pues sobre las 10:30 nos ponemos en camino, y la verdad que se nota bastante que nos hemos quitado algo de peso, lo menos 5 kilos cada uno. nuestro camino vuelve por nuestros pasos hasta encontrar el vallecito colladito, en el que giramos a la derecha en dirección al valle tocho del Huayna Potosí, pero sin llegar a bajar al valle hasta el final. A media ladera con la montaña a la derecha, por un camino no muy marcado sin apenas bajar ni subir, manteniéndonos en altura, a unos 4.700m. A la izquierda, al fondo del valle, distinguimos una caseta de color rojo bastante tocha, que suponemos es el control de entrada que nos ha dicho el guarda del refugio del Chacaltaya que hay. Hasta luego. Y así, al rato llegamos a un vallecito muy bonito desde el que se aprecia muy bien la pirámide del Huayna Potosí. Nuestro camino será siempre igual, a media ladera, con el monte a nuestra derecha y el valle a la izquierda. La otra opción, más rápida sería bajar a la pista principal de abajo, donde las lagunas, y tirar por ella, pero este camino es más bonito, si bien, menos marcado, pero lleno de huellas de llamas. Así pues, llegamos a un valle donde parece que la ladera de nuestra derecha vaya a caerse sobre nosotros con las piedras afiladas apuntando hacia nosotros. Llegamos a un collado a unos 4.900 metros, y pasamos al siguiente valle. Este es parecido a Ordesa, lo pasamos y llegamos al valle que veíamos desde la cima del Chacaltaya, que bajaba llena de lagos hasta la laguna roja de más abajo. Aquí el camino desaparece totalmente y la media ladera se empina bastante más.




Pero los kostras confiamos en nuestros tobillos girados y logramos pasar por esta zona de caída de Pataras. Ya abajo, en el valle hay una construcción, y el terreno se vuelve muy colorido, con todo tipo de metales y demás minerales sulfurosos. La construcción resulta ser una mina. Suponemos que abandonada algunos años atrás ya que parece como de las películas del oeste. Puede que fuese una mina de oro. Descansamos un poco, meamos, bebemos nuestra infusión de agua con coca, preparación casera, y ya por un camino mucho más tocho vamos a mil por hora. En el siguiente valle  llegamos a otras minas con más construcciones. Esta ya sí parece que funcione, hay incluso una capilla. Más agua, más pis, y más camino. Al fondo, desde la Paz, lo que parecía una pequeña tormenta sin importancia, nos ha ido ganando terreno y ya escuchamos los truenos cada vez más cerca. Por suerte, ya hemos bajado a nuestra pista principal y vamos embalados. Sin embargo, el viento viene del Este, desde la represa del Zongo, muy fuerte y nos pilla en contra, por lo que avanzar resulta algo penoso. Nos obliga a ponernos bastante ropa, sobre todo chaqueta cortavientos y a seguir avanzando, La tormenta cada vez más cerca. Esto es una carrera, mucho viento, frío, pero la lluvia sigue por detrás sin llegar a pisarnos los talones. Aún hay delante de nosotros un hueco con el cielo azul, pero las nubes nos van envolviendo cada vez más.




Cuando tenemos los truenos encima de nosotros..., ¡Sorpresa!, aparece una combi dirección refugio. Lo paramos y nos lleva para allá. Aún nos quedaba un buen trozo..., 15 o 20 minutos después estamos en la represa. Bajamos los bártulos y le damos 20 Bv de recompensa al colega. Como somos unos pijos pues nos vamos al refugio. Las nubes cierran todo el cielo y no queremos seguir subiendo hoy. Descansaremos bien. Mañana subiremos un poco, muy despacio. Descansamos más arriba y pasado to the top. Nos cascan 50 Bv por persona, menudo robo, pero bueno, tenemos miles de Bv que pesan mucho. Es un refugio muy kostra con un salón en medio comunal y las habitaciones a los lados. Dentro conocimos a unos catalanes de Manlleu, una pareja de unos 50 años muy majetes que se llaman Pep e Inma que viajan un huevo en bici.




Estuvimos hablando de nuestros viajes, nuestras anécdotas, todo muy divertido, como cuando les robaron a punta de pistola en Ecuador  sus bicicletas. Como había muy buen ambiente, también con el guarda Adrián, sacamos los chorizos y el morcón 100% ibérico de bellota, que joder, junto con el queso hizo las delicias de todos los comensales. El Huayna Potosí, en frente, no se dejó ver en todo el día. De noche, sobre las 19:30, Adrián sacó la cena para Pep e Inma, y joder, creo que a la vuelta nos pediremos un almuerzo. Tras el postre nos despedimos de todos, y nos fuimos cada uno a nuestras habitaciones, tras despedirnos de un gringo que iba con dos guías a subir la ruta francesa, una pared de hielo que parece muy chunga. Hasta mañana.

CONTINUARÁ...